Tags

, , , ,

Muñequito

Ortega confirma: partido único y gran abstención

Mientras le escuchaba, me costaba creerlo. En el breve discurso que pronunció Ortega después de votar el domingo pasado, dijo:

“Y otro hecho que yo diría es inédito en la Historia Electoral de nuestra Patria, es que por primera vez en el Proceso Electoral se incorporó una Nueva Cultura Política. Aquí los Procesos Electorales habían sido de bochinches, de confrontación, de odio; o sea, por eso se parte el Pueblo, y por lo tanto se parte la Patria, ¡y hasta de muerte! Procesos electorales donde ha habido muertos”.

Hace siete años, después de la Cumbre de las Américas que se realizó en Trinidad y Tobago en 2009, Ortega había dicho en la televisión de Cuba:

“En Cuba hay democracia, y una democracia en la que no se divide al pueblo, porque en las democracias que nos han impuesto a nosotros, desde el momento que se propician partidos, se está propiciando la división de los pueblos, división que ha llevado  incluso a guerras entre partidos. La historia de América Latina está plagada de guerras entre partidos, y todo esto, sencillamente, porque esas son las directrices del imperio. La democracia es esa y esa es la que hay que aplicar”.

Y continuó: El pluripartidismo no es más que una manera de desintegrar a la nación. Ese es el pluripartidismo, desintegrar a la nación, confrontar a la nación, dividir a la nación, dividir a nuestros pueblos”.

¿Alguien es capaz de distinguir entre lo que Ortega dijo el domingo pasado, y lo que dijo en Cuba, y además lo ha repetido muchas veces, defendiendo el sistema de partido único, como el que existía en casi todos los países del bloque soviético en que había un partido hegemónico, el comunista, y una serie de micro partidos satélites, subordinados al partido hegemónico?

Si los partidos dividen al pueblo, Ortega cortó por lo sano: eliminó a los partidos verdaderamente de oposición y se quedó, para la farsa, únicamente con unos partidos de papel. A confesión de parte, relevo de pruebas: Ortega confirmó lo que la Conferencia Episcopal temía en su comunicado del 14 de junio pasado cuando dijo: “Todo intento por crear condiciones para la implantación de un régimen de partido único en donde desaparezca la pluralidad ideológica y de partidos políticos es nocivo para el país, desde el punto de vista social, económica y político”.

Pero además Ortega confirmó en su discurso del 6 de noviembre la inmensa y obvia abstención de ese domingo electoral. Dijo:

“Hoy estamos culminando con las Votaciones este Proceso Electoral, realmente de un valor infinito, porque se desarrolló sin odio, sin confrontación, sin muertes. Claro, eso llama la atención, y algunos dicen: “Aquí como que no hay Elecciones”, porque no nos estamos insultando…”Aquí como que no hay Elecciones”, porque no estamos lanzando mensajes de odio…”Aquí como que no hay Elecciones”, porque no estamos tocando tambores de muerte…”

¿Hay, acaso, una mayor aceptación de la enorme abstención de la que todos nos enteramos, nicaragüenses y visitantes, que ese “Aquí como que no hay Elecciones”, que Ortega repitió tres veces?

¡Claro que aquí no hubo elecciones!

No solamente en el sentido de que los resultados estaban predeterminados, y por tanto una parte de la población votó pero no eligió, sino también en el sentido que la gran mayoría de la población rechazó la farsa electoral con su enorme abstención. El subconsciente traicionó a Ortega y se le salió “Aquí como que no hay elecciones”.

No queriendo repetir de memoria lo que había escuchado, al siguiente día busqué en el oficialista “El 19 Digital” el discurso de Ortega en la víspera, y ahí estaba, incluyendo mayúsculas inapropiadas y puntos suspensivos.

Pero, en sentido contrario, no fue el subconsciente desbordado sino una deliberada omisión la que condujo a que mientras Ortega hablaba de que en las elecciones en Nicaragua no había muertos, los familiares buscaban ataúdes para los tres campesinos asesinados en la Comunidad la Magdalena, de Ciudad Antigua, Nueva Segovia.

Eso es lo que tenemos: ¡elecciones sin competencia y con muertos!

Advertisements